miércoles, 31 de octubre de 2012

Lo que los Hijos aprenden del Matrimonio de los Padres


Existe un libro maravilloso con un título similar al encabezado de este artículo que todo padre debe leer una vez en su vida, la autora es Judith P. Siegel, les pido que lo hagan.

Debido a que en mi práctica clínica me encuentro con situaciones familiares que corresponden y responden a la dinámica de la pareja, me atrevo a mencionar algunas pautas importantes que los padres deben conocer, pues cuando yo lo entendí... me quedé con la boca abierta, sin palabras y con muchas ganas de cambiar algunas cosas de trato diario con mi pareja en pro de la salud mental y emocional de mi familia.

Empecemos por recordar que la familia se finca sobre la pareja, aún habiendo o no, uno de los padres, es forzosamente necesario una pareja para comenzar una familia. Este dúo será en encargado de transmitir a sus hijos una serie de valores, conceptos, preceptos, juicios, fortalezas y debilidades día a día.

Pero.... ¿Cuáles son los que transmito? ¿Y si alguno de esos no quiero que mis hijos aprendan? ¿Puedo controlar lo que les enseño? 

Pues les tengo una buena y otra no tan buena noticia!!!! Transmitimos absolutamente todo lo que sentimos, ellos aprenden lo que queremos y lo que no queremos también, sí puedo controlar lo que enseño.... siempre y cuando controle la forma de hacerlo, pero no precisamente el contenido del aprendizaje.

Antes de saber cómo es que debo transmitir lo bueno... debemos observar lo que aveces no parece tan bueno.. te lanzo algunas preguntas para analizar:


  • ¿Das los buenos días a tu pareja?
  • ¿Pides por favor las cosas?
  • ¿Puedes dialogar de un asunto del que no están completamente de acuerdo?
  • ¿Sabes llegar a acuerdos con tu pareja?
  • Cuando hay un mal día ¿Te desquitas con tu pareja?
  • ¿Gustas de su presencia? ¿Cuánto tiempo pasan los dos juntos solos como pareja a la semana?
  • ¿Se ríen juntos? ¿Recuerdas algo especial que ha hecho tu pareja para hacerte sentir bien? ¿Qué has hecho tú por tu pareja?
  • ¿Se muestran su cariño a través de besos, caricias, abrazos, palabras dulces?
  • ¿Te gusta festejar los eventos importantes con tu pareja... cumpleaños, aniversario, logros, nuevos negocios, momentos familiares, etc?
  • ¿Le haces pequeños detalles que demuestres atención y compromiso?




Y como estas hay muchas para empezar a observar si actualmente mi relación de pareja es sana, adecuada y positiva. Te invito a hacer una reflexión a profundidad y ser honesto contigo mismo para comenzar un mejor camino de transmisión de valores.

Estas mismas preguntas puedes hacértelas como hijo... es decir, recuerdas en tu casa como se llevaban tus papás?? y es ahí donde encontraras algunas grandes coincidencias... algunas que quieras permanecer y otras que quieras eliminar... platícalo con tu pareja para estar en la misma línea. 


Los hijos cuando todavía no hablan completamente todo (0 a 2 años aprox) se dedican a observar, la forma en que nos hablamos, nos tratamos, nos peleamos, nos reconciliamos y nos amamos... lo cual es maravilloso por que poco a poco nos harán saber que así fue como ellos aprendieron a vivir; es decir, si mi hijo de 3 años es sumamente inseguro y me desespera por que no puede estar solo en una fiesta infantil jugando con los niños de su edad.... solo me demuestra que un tiempo antes, nuestros mensajes fueron: eres chiquito y no puedes hacer las cosas solo, yo te voy a ayudar y hacer todo por ti!!!

Si mi hija de 4 años está pasando por una etapa de enojos constantes, de berrinches eternos y hasta a llegado a pegarme en realidad me está demostrando que un tiempo antes ella aprendió que esa era la forma de relacionarse con los demás. Ella vivió un ambiente un poco hostil en que papá y mamá llegaban hasta los gritos, aventarse cosas y llorar cuando querían hablar de algo importante.

Con esto no quiero decir que las actitudes poco manejables de los hijos solo correspondan a estas situaciones, pues existen diferentes circunstancias en cada familia y en cada caso; pero si quiero recalcar que la forma en que nos dirigimos de una pareja a otra marca sin duda el aprendizaje que estamos transmitiendo a nuestros hijos.

Les dejo algunas frases que son muy profundas y no solo por lo que dice sino por lo que transmiten:


Mamá y yo siempre estamos allí el uno para el otro. 

Casarme con tu mamá/papá ha sido lo mejor que he hecho en la vida.
En un matrimonio, los miembros de la pareja tratan de no decepcionarse el uno al otro.
A veces no estamos de acuerdo, pero siempre perseveramos y lo solucionamos
No discutimos por los hijos, sino por los desacuerdos que tenemos pero nunca frente a ellos... pues no puedo olvidar las expresiones en sus rostros cuando nos han visto hacerlo.



En ocasiones, estas frases parecen puras mentiras... o así lo sentimos según nuestro enojo; sin embargo la mayoría de gente que nos casamos, cuando decidimos hacerlo si pensamos en que esto es cierto y en verdad lo es. Enseñar a nuestros hijos que estamos comprometidos el uno con el otro, es maravilloso, pues ellos entenderán que el amor vale la pena, que podemos ser responsables, comprometidos y que las dificultades pueden sobrellevarse siempre y cuando el amor exista y sea más grande o esté escondido en algún lugar de la relación. 

Nuestros hijos aplicarán esto en los diferentes aspectos de sus vidas, desde los amigos de la cuadra, de la escuela, el pleito por loso juguetes, las frustraciones académicas, la responsabilidad de la tarea y poco a poco hasta aplicarlo en la elección de una buena pareja de vida.

Si hemos visto que tenemos muchas fallas en esta gran tarea.. no es para cortarse las venas... pues siempre hay tiempo de recuperación.. y lo importante es empezar a hacer los cambios desde HOY.

Te voy a dar algunos puntos positivos de los que te puedes aferrar en la rutina diaria, para promover una mejor dinámica de familia.

"Reir juntos y disfrutar de cada cada uno es algo básico en la vida"
"Acariciar, besar, abrazar o ya de plano palmaditas... son importantes como expresión de afecto físico"
"Tratar a mi pareja como amigo demuestra que compartimos mucho más que solo a nuestros hijos.. por ejemplo la música, las películas, alguna botana, algún recuerdo, salir con amigos, etc."
"Demostrar el aprecio a través de pequeños detalles que hagan evidente... QUE SI ME IMPORTAS"
" Risas, risas y más risas.... verás como tus hijos disfrutan de verlos reir"
"Siempre es necesario tener APERTURA MENTAL para poder escuchar no pelear pero acordar"
"Debemos ser flexibles con nuestra pareja, pues es una ser individual, independiente y no es controlado por mi, lo que quiero que piense y lo que quiero que sienta"
"Cada vez que yo pido una disculpa enseño que perdonar es un valor intrínseco del amor, así como haber reconocido mi error"
"Encontrar los elementos positivos de la pareja y hacerlos su fortaleza"


Cada pareja y cada familia es única y eso lo hace tan divertido y especial... te invito a transmitir eso que los hace únicos y fue el motivo de su enamoramiento. Tus hijos serán fuertes y felices si ven que ustedes lo son, se lo demuestran y además lo disfrutan.


Con mucho cariño.
Lic. Mercedes Sánchez

lunes, 8 de octubre de 2012

Reglas, Normas, Acuerdos??? Cuál debo aplicar con mis hijos??



Si bien es cierto  que poner límites no es fácil, es aún más difícil cuando los argumentos de mi hij@ son buenos o hasta me hacen gracia. He observado que en las generaciones nuevas, como dicen “los niños traen otro chip” y lo que dicen los papás es: no me enseñaron a ponerles límites; yo quisiera que las cosas fueran tan claras como me las hacían ver mis papás” o “ Conmigo fueron muy estrictos y no quiero ser así con mis hijos”.

Es una realidad que el mundo globalizado nos presenta un contexto más difícil para educar con valores, pero es en sí, una realidad. Con algunas cosas en nuestra contra debemos poner a favor las herramientas que nuestra familia y nuestro hogar tiene para lograr llevar la rutina y las obligaciones sin pleitos que desgastan la relación.

La relación padres-hij@s debe ser fuerte y no desgastarse día a día. Conozco a muchas familias que desde que amanece hasta que anochece es un pleito con los hijos por todo y por nada; por que no se levanta de la cama, por que tenemos prisa, por que no desayuna su huevito completo, por que no quiere comer sin ver la tele, por que se pelea con el hermanito todo el día, por que no se quiere meter a bañar etc etc. 


Es absolutamente normal que en el día tengas 5 pleitos con tus hijos por cuestiones de disciplina…. Pero solo 5!!! Analiza si son más de 5 ocasiones!!!

Si lo son, deberás aprender a priorizar y ver lo que verdaderamente importa… no te enganches con cosas que no valen la pena y son accesorias para su formación. Hay veces que los papás nos enganchamos con cosas innecesarias o como yo las llamo “accesorias” (aquello que en realidad no me importa tanto para la formación de mis hijos).




Para priorizar debemos empezar por hacer la diferencia entre Normas, Reglas y Acuerdos/Negociación. Tienes que aplicar todas ellas, no solo alguna, todas son importantes y necesarias. Cada una de ellas es diferente y corresponde a diferentes etapas… pues no podemos hacer acuerdos con un niño de 4 años.

Las normas son aquellas situaciones de rutina para niños de 0 a 3 años, tales como dormir antes de las 8 p.m., dormir la siesta, comer al menos 4 verduras y 4 frutas diferentes, tener una conversación mínima de SI y NO, haber consolidado el control de esfínteres, etc. Cosas que nosotros como papás decidimos por el bienestar físico de mi hijo. No te pones a discutir con tu bebe de 10 meses si es bueno o si quiere dormir la siesta verdad?? .... bueno espero que no lo hagas.




Las reglas son aquellas cosas que papá y mamá deciden para el bien físico y emocional de sus hijos. Estas aplican desde los 3 a 8 años, tales como ver la tele después de haber terminado la tarea, comer postre solo si comió plato fuerte, poder invitar a un amigo si durante la semana fuimos cordiales con nuestros hermanos y papás, tener derecho a un dulce a media tarde si me he lavado los dientes en sus tres ocasiones, etc etc.
Esta palabra REGLAS… todavía nos causa cierto conflicto por que es fácil romperlas, entonces vamos a intercambiar la palabra reglas por consecuencias…. Pero no debemos desvirtuar la consecuencia, pues esta es una situación lógica y coherente que establecen los padres para que los hijos sepan que pueden tomar otra alternativa pero no conviene mucho.


Los acuerdos/Negociaciones son para niños mayores de 8 años pero antes de la adolescencia. Los adolescentes son otro boleto y pronto les mando el artículo justo para ellos. Los acuerdos son aquellos que me sirven para poner en práctica los valores que he sembrado en mi hijo. 

Tienen que ver con las reglas que ya se han puesto en casa, pero que al crecer los hijos ponen cuestionan por que su mente ya vuela y necesitan conocer más cosas y saber que pueden proponer, tener iniciativa y experimentar… lo cual es necesario y absolutamente normal. 


Por ejemplo: mamá ya no quiero desayunar el huevito en la mañana… pero se me antoja el licuado de plátano/ seguramente la mamá gritará: NOOO es necesario que comas antes de la escuela… te irás con la panza vacía y no vas a pensar en todo el día y bla bla bla… pero él está probando y lo necesita hacer…así que una mamá (después de leer este artículo) contestará: bueno… vamos a probar unos días el licuado pero le agregaré un poco de salvado o amaranto (algo que le de un poco más) y si vemos que funciona lo dejamos o buscamos otra opción…. Entonces si solo por probar pues claro que le dará hambre y pedirá de vuelta el huevo o si no es así descubrió que puede seguir desayunando pero ahora algo que a él le gusta y mi mamá me apoya en esto. 

Lo mismo con todo lo demás. Es importante que en los acuerdos no dejemos que ellos propongan lo que quieran… ellos querrán cambiar la rutina que ya habías establecido, y se podrá cambiar bajo tus opciones pues eres la adulta encargada de la formación integral de tus hijos. Por supuesto estos cambios deben ser consensuados con papá… pues es parte fundamental de la jerarquía familiar y debemos darle SIEMPRE su lugar.

Espero que haber aclarado estas diferencias sirvan para no meterte en tantos roces diarios con tus hijos y saber que la disciplina es un asunto de amor y no de poder. No es que los hijos sepan a la fuerza que los papás mandan; es que los hijos sepan que los padres lo aman  tanto que les ponen límites con respeto para crecer sanos y seguros de sí mismos. 
Cuando los hijos tienen límites son seguros de sí mismos por que conocen lo que pueden y no hacer.

  Recuerda que cuando son pequeños lo que digas no importa más que lo que tu cuerpo, tono de voz e intención en la palabra enseñan. Tu ejemplo y acercamiento dicen más que lo que quieres que aprendan de ti. 


  • Unos papás que no se engancha en un pleito tienen más posibilidades de resolver un conflicto. 
  • Unos papás que escucha a sus hijos tienen más posibilidades de obtener la confianza eterna de sus hijos.
  • Unos papás que saben lo que sus hijos necesitan y lo aplican tienen más posibilidades de ser admirados y respetados por ellos. 
  • Unos papás que ponen orden y disciplina en la rutina diaria tienen más posibilidad de descansar antes y mejor, pues sus hijos ya irán encaminados a una vida armónica y ordenada.

Les mando un abrazo fuerte y seguimos en contacto. Si alguien desea taller o conferencia de límites lo puedo hacer para un grupo de mamas, para una escuela, en sesión de asesoría y en consulta clínica.

Atte.
Lic. Mercedes Sánchez